¿Aprobada, o acreditada? PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Lunes 16 de Agosto de 2010 00:37
Por Sonia Marta Mora

La familia de Minor está orgullosa de este esforzado estudiante. "De mis nietos solo él ha logrado llegar a la Universidad", me comenta doña Miriam, su abuela. "Que lo preparen bien para que consiga después un buen trabajo, eso es lo que esperamos".


Tiene razón doña Miriam. Para que los esfuerzos de cada joven sean recompensados, no basta con que el estudiante ingrese a una carrera. Se necesita que su formación sea de calidad. Por eso la elección de carrera no es algo que se pueda hacer a la ligera o sin información. Descubrir -después de varios años de sacrificios en tiempo y dinero- que éstos fueron en vano es muy frustrante para un estudiante. ¿Y cómo ir a la segura y evitar una desilusión?

Informarse sobre el prestigio de una institución es clave. También lo es asegurarse que sus carreras estén aprobadas, es decir, que tengan autorización para funcionar y que la universidad que las imparte se preocupe por evaluar permanentemente su calidad. Pero en la actualidad las familias y los estudiantes cuentan con una herramienta adicional: la acreditación de las carreras. ¿Es lo mismo aprobar una carrera que acreditarla? No, no es lo mismo. Es fundamental que un programa esté aprobado, pero si, adicionalmente, está acreditado, esto se traduce en una importante garantía para los interesados.


¿Y cómo se ha llegado a la acreditación de las carreras? El surgimiento de múltiples instituciones que ofrecen educación superior como respuesta a una demanda creciente, así como de nuevas y más ambiciosas expectativas de calidad en la formación profesional ha conducido a la creación de agencias de acreditación confiables en cada país y al establecimiento de redes de agencias que promuevan estándares internacionales de calidad para la educación superior. Los expertos proponen, como escenario ideal, la consolidación de agencias nacionales fuertes, con legitimidad, apoyo y prestigio, agencias con independencia para evaluar objetivamente la calidad de las carreras de las diferentes instituciones.


Costa Rica no es una excepción dentro de este panorama. A lo largo de los últimos diez años ha venido consolidando al SINAES, Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior, agencia oficial que al acreditar una carrera da fe pública de su calidad: es decir, certifica que lo que un programa ofrece realmente lo brinda a sus estudiantes. Pero hay más: el SINAES evalúa los programas en relación con parámetros internacionales de calidad.


Al SINAES se han adherido dieciséis instituciones de educación superior: las cuatro universidades públicas que conforman el CONARE, diez universidades privadas comprometidas con los estándares de calidad que promueve el SINAES y dos universidades internacionales. Y toda esta red ha recibido dos importantes reconocimientos internacionales: la certificación del Consejo Centroamericano de Acreditación y, hace pocos días, de la Red Mundial de agencias de acreditación INQAAHE, por sus siglas en inglés. De esta forma el SINAES de Costa Rica aparece como la cuarta agencia, a nivel mundial, en recibir un reconocimiento que solo tienen España, Australia y Estados Unidos. Esto significa que el sistema oficial de acreditación de la calidad de la educación superior de nuestro país es reconocido como uno de los mejores del mundo. Importante logro que merece nuestra celebración y muchos esfuerzos más para que jóvenes como Minor vean coronados sus sueños no solo con un diploma, sino con una formación de excelencia. ¡Enhorabuena!



Agregue su comentario

Tu Nombre:
Tu sitio web:
Asunto:
Comentario:
 

Columnistas

Dialéctica
Juan Manuel
Villasuso
Juan Manuel Villasuso
Miradas
Nora Garita

Nora Garita
La columna de
Jaime OrdóñezJaime Ordoñez
Secreto a voces
Sonia Marta MoraSonia MArta Mora
La Costa Rica que veoAlberto Cañas
Alberto Cañas
Doble Filo
Edgar Espinoza

Edgar Espinoza