Ha hecho bien la prensa en divulgar los resultados de un estudio de la Contraloría que evalúa la gestión de administración de puentes del MOPT.
Las y los ciudadanos lo que venimos viendo, desde hace varios años, es una realidad lamentable que ha dado lugar a historias tan famosas como tristes: la de la célebre “platina”, los resultados de accidentes graves que han causado la muerte de personas, el cierre obligado de puentes que ha provocado trastornos al comercio y al turismo, el descubrimiento de fallas en proyectos costosos y recién inaugurados…Los ejemplos abundan.
El Informe citado explica algunas de las causas de esta realidad inocultable. En primer lugar, la ausencia de una planificación integral y de largo plazo que dé sustento a un método sistemático de mantenimiento de la infraestructura. En el caso de los puentes, esto se traduce en presupuestos elaborados con datos obsoletos o parciales, en la falta de ejecución de contenidos presupuestarios, en la concentración del conocimiento en pocos profesionales: en fin, en materiales almacenados en depósitos mientras urgen las obras de mantenimiento en distintos cantones.
Con respecto a este diagnóstico crítico, el Informe de la Contraloría analiza una dimensión que resulta sorprendente. Y es que la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, JICA, había elaborado en febrero de 2007 un estudio que buscaba precisamente brindar al MOPT un modelo para la administración de puentes. Sin embargo hasta la fecha, dice el Órgano Contralor, “las recomendaciones formuladas (...) prácticamente no han sido acatadas”. Es así como este importante aporte internacional no solo se desaprovecha, sino que no se sustituye por otra estrategia efectiva para resolver una problemática que es urgente.
El análisis de la Contraloría se traduce en disposiciones para las autoridades del MOPT. Entre ellas algunas evidentes como la elaboración de un plan para la entrega eficiente de materiales a municipios que necesitan con urgencia de materiales que pagamos todos los costarricenses y que hoy se están deteriorando, a la intemperie, en diferentes depósitos. ¡En 4.863 millones de colones calcula el Informe el valor de los materiales que se encuentran almacenados y que estaban destinados a la rehabilitación de puentes durante el período 2006-2010! ¿Cómo puede darse el país el lujo de tal desperdicio?
Pero además de estas conclusiones acerca de un tema tan relevante como el mantenimiento de puentes, crucial para el crecimiento económico y la seguridad de las personas, el análisis de la Contraloría nos hace reflexionar sobre algo que va más allá de este Ministerio y de esta problemática. ¿Cómo explicar que habiendo en Costa Rica recursos humanos tan valiosos y bien preparados nos encontremos con muestras de una gestión tan deficiente en aspectos elementales como el manejo de inventarios o la planificación? ¿Cómo aceptar que habiendo tanta necesidad se malogren materiales y no se ejecuten los presupuestos? Un claro debilitamiento de la gestión de nuestras instituciones públicas es lo que día a día se pone en evidencia. Un debilitamiento de la gestión técnica, un deterioro de la gestión inspirada en una ética del desarrollo. Este es el tema de fondo que hay que discutir: la paulatina pérdida de una fortaleza que ha distinguido a Costa Rica y sin la cual, seamos claros, no hay desarrollo posible.