¡Sigue Petra con calentura! PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Martes 17 de Agosto de 2010 21:35
Nora Garita

Con este mismo título escribió un artículo hace unas semanas mi compañero de “Página Abierta”, Juan Manuel Villasuso. Se lo copio, pues me parece que mi columna de hoy continúa lo que él planteara en aquel momento: se siguen aplicando recetas que ya demostraron generar problemas en otros lados y aquí seguimos con las mismas recetas que han dado malos “queques”.

Es difícil intentar entender las razones que pueda tener el gobierno para no querer dar el presupuesto requerido por las universidades. No es falta de recursos, pues como señala la Contraloría, la evasión del impuesto a la renta alcanza un 4%. Además, el Ministerio de Educación no gastó, en el período 2005-2009, cerca ¢250.000 millones de colones del presupuesto en educación. Si quisieran recursos, ahí estarían. Algunos analistas han señalado que al gobierno le molestan posiciones críticas de los universitarios en torno a asuntos relevantes de interés nacional. Pero tal vez habría otra razón: una receta foránea implícita en un convenio Gobierno-Banco Mundial.


Fue el vicerrector de investigación de la Universidad de Costa Rica, doctor Henning Jensen, quien encontró un documento suscrito por el Banco Mundial y el Gobierno de Costa Rica en junio 2009, llamado “Competitividad en Costa Rica”.

La visión de país del documento está construida desde y para el sector empresarial. Dice textualmente: “el informe evalúa los obstáculos principales que afectan el crecimiento del sector privado en Costa Rica y discute opciones de política dirigidas a mejorar el ambiente empresarial y la competitividad” (pág. 3). La propuesta del Banco Mundial instrumentaliza una alianza entre el Ministerio de Ciencia y Tecnología y las empresas. La Ciencia y la Tecnología actualmente es realizada mayoritariamente por las Universidades Públicas. En el pasado quinquenio, más de mil quinientos proyectos de investigación y acción social fueron realizados por las cuatro universidades públicas. Es decir, el Banco Mundial no quiere fortalecer la investigación en las universidades. Lo que el Banco Mundial quiere es una investigación al servicio de empresas. Moriría así la investigación básica, solo se buscarían innovaciones tecnológicas de utilidad empresarial.

Con respecto a la enseñanza superior dice:
“los mecanismos de financiamiento tradicionales usados en Costa Rica, combinados con la autonomía universitaria, limitan la capacidad del gobierno de influir enormemente en el sistema” (pág. 25).


Queda claro entonces que el actual gobierno solo está aplicando la receta dada por el Banco Mundial. Hoy martes 17 de agosto los universitarios saldremos a las calles a decirle al país que está en juego un modelo de Universidad al servicio del desarrollo del país. No producimos títulos en serie, sino que generamos desarrollo. Está en juego una visión de país. Un país libre, ostentando alegría, capaz de marcar sus propios derroteros. Un país construido con recetas propias.



Agregue su comentario

Tu Nombre:
Tu sitio web:
Asunto:
Comentario:
 

Columnistas

Dialéctica
Juan Manuel
Villasuso
Juan Manuel Villasuso
Miradas
Nora Garita

Nora Garita
La columna de
Jaime OrdóñezJaime Ordoñez
Secreto a voces
Sonia Marta MoraSonia MArta Mora
La Costa Rica que veoAlberto Cañas
Alberto Cañas
Doble Filo
Edgar Espinoza

Edgar Espinoza