| Tesoros vivientes |
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| Escrito por Redacción |
| Martes 27 de Abril de 2010 21:32 |
Nora Garita
¿Sabe usted distinguir entre una carreta de hierro, una cureña y una de cajón? Pregúntele a José Luis Villarreal Villarreal, carretero desde los doce años, nacido también en Liberia. Los liberianos lo conocen como Güicho Pizarro, cuando hace representaciones escénicas en las escuelas sobre la vida de los boyeros. ¿Le gustaría comer “pan bon”, galletas de jengibre o “dumpling”? Puede comerlos donde Miss Edith Brown Brown, en Cahuita. Es más, si quiere aprender los secretos de la cocina caribeña, puede asistir a sus cursos de cocina, en los que ella transmite el sabor y el saber del Caribe. A estas tres personas se les unen otras dos; las cinco fueron declaradas “Tesoros humanos vivientes” por el ICOMOS de Costa Rica. Una de éstas es Dominga Bejarano Palacios, indígena del pueblo ngöbe, en Coto Brus. Tanto sabe esta partera sobre plantas medicinales, que colabora con el sistema de salud mixta del EBAIS de su pueblo. Con cortezas de árboles, Dominga realiza hermosas artesanías. El otro es Tobías Corrales Aguilar, trapichero, miembro de una de las familias que fundó San Antonio de Escazú. Visítelo, así puede usted observar el proceso de fabricación de las tapas de dulce.
Un tesoro es un conjunto de cosas preciosas, acumuladas para ser conservadas. Un tesoro humano vivo es aquella persona que acumula saberes, conocimientos, técnicas, que han sido y son importantes en nuestra historia. Son personas que recrean, que transmiten la herencia cultural. Ellos salvaguardan tradiciones y oficios que permanecen y adquieren nuevos sentidos día a día. Este proyecto de la UNESCO ha sido implementado en Costa Rica por el ICOMOS desde hace varios años. La declaratoria del 2010 se realizó el 18 de abril, día internacional de los monumentos y sitios históricos.
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¿Sabía usted que el sonido de la marimba tiene que ver con la madera: cristóbal en el teclado y el cedro en el clavijero? Eso dice Oscar García Madrigal, liberiano que toca la marimba y sabe cómo fabricarla (quedan pocos de los que saben tanto de cómo se transforma la madera en sonido).








Sí que son tesoros vivientes.