Nora Garita
Un día llegó un señor a la Universidad. Buscaba a su hermano. Al fin había logrado localizarlo, tras décadas de investigaciones. Contó que su hermanito Teodoro se había fugado del inhóspito campo español y desde entonces su madre y su familia nunca perdieron la esperanza de encontrarlo.
Cuando creía poder darle el ansiado abrazo, le informaron que su hermano había muerto hacía poco. Ese niño fue el filósofo Teodoro Olarte. No pudo mirarlo con cara de adulto, reconocerlo en algún gesto, pero pudo escuchar su voz, cuando impartía una conferencia de filosofía grabada en los estudios de Radio Universidad.
En aquella época, yo tuve el honor de ser directora de la emisora, y recibir entonces, en representación de quienes me habían antecedido y de quienes me acompañaban, el premio nacional otorgado a Radio Universidad. Empezamos entonces a soñar con el Museo de la Palabra. Porque ahí, en viejas cintas, estaban presentes Pablo Neruda, Rodrigo Facio, Constantino Láscaris, Chabela Vargas, poetas, músicos, políticos. El timbre cálido de José Tasies. Los radioteatros dirigidos por Júver Salcedo.
•• La Radio Universidad empezó con un transmisor casero, armado con pedazos recuperados por Elliot Cohen. Su alcance era tan corto, que la llamaban “La voz de la manzana”. Su primer director, escritor, artista atravesado por las bellas artes, fue don Carlos Salazar Herrera. Su sensibilidad marcó su impronta: la mejor música, la mejor poesía, no podían ser solo disfrutadas por una élite. La Radio sería el medio por excelencia para desarrollar en todos y en todas, el amor por las creaciones más hermosas de los seres humanos. Lo único que había que hacer era sintonizar la emisora, y recibir el don de las cosas bien hechas.
La relación con los y las oyentes es intensa: algunas se enamoran de los locutores al escuchar su voz.
Una vez un señor le reclamó al locutor que por qué había dicho: “acaban de escuchar la ópera cómica”, cuando al final de esa ópera la mujer caía muerta. Otros radioescuchas preguntan, por sed de saber.
•• Si de algo puede estar orgulloso este país, es de tener esa emisora. Hoy día constituye un sistema radiofónico: la Radio Universidad, la Radio U juvenil y otra en AM con programas educativos dirigidos a medios rurales. Si usted quiere ejercer el derecho ciudadano de contar con buena información, con avances científicos, con análisis de calidad, ahí está todo eso en esas ondas. Si quiere empezar el día con los pies en la tierra, sabiendo cómo anda el mundo en que vivimos, escuche Desayunos. Detrás de esos micrófonos hay personas que cuidan los detalles de calidad: Caty, Boris, Nelson, Fernando, Nela, Marcos, Adrián, Juan Santiago, Rafa, Patricia. Y de directora de orquesta, Giselle.
Sesenta años y hoy está más joven que nunca. ¡Feliz cumpleaños, Radio Universidad!
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Soy la hija de José Tasies y viera el gusto me da que lo haya citado en su blog así como al proyecto que mi padre dejó apenas en papeles antes de pensionarse como es el Museo de la Palabra. Muchas gracias.
Espero que las gestiones de tantos que con tanto esmero han ofrecido su esfuerzo por hacer de Radio Universidad lo que es, rinda sus frutos. Enhorabuena.
Hoy, cómo me llena disfrutar la evolución radiofónica y televisiva de los medios de la UCR. Está marcando un hito histórico necesario en esta sociedad pulverizada por la mercadotecnia. Es la mejor opción para seguir creciendo como profesional, como académico, como técnico, o como estudiante mismo.
Sesenta años grandiosos, y cada vez cumpliendo mejor con su papel dinamizador en su sentido estricto de la palabra en la sociedad costarricense. Felicitaciones.