Para que nadie ande chingo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Martes 24 de Noviembre de 2009 15:04
Nora Garita

Hubo una vez un rey en Inglaterra que quería eliminar la pobreza, y mandó matar a los pobres.

Aquí en Costa Rica hay gente que quiere eliminar la delincuencia matando a los delincuentes. No se dan cuenta que lo que hay que parar es la fábrica de delincuentes.

 

Quienes pregonan la tenencia legalizada de armas, olvidan que de ahí solo salen ganadoras las fábricas de armas, que son las que ya abastecen las bandas del crimen organizado. No piensan en las eventuales venganzas, en los errores posibles, en lo débil que quieren volver al Estado de derecho cuando una población con miedo toma la justicia en sus manos. Creen que la gente es tonta y que hay que sobresimplificar los argumentos. Cuando hablan de violencia, la refieren solo al hurto de bienes materiales. Se les olvida la violencia delictiva de dejar un banco público en la quiebra, o robarle millones a las instituciones de salud. Se les olvida la violencia de ciertas empresas que de un día para el otro cambian de país porque encuentran más ganancias en otro, y dejan a los empleados sin trabajo. Se les olvida la violencia que ejercen los medios de comunicación cuando dicen: “dominicano asaltó banco”, estigmatizando a todos los extranjeros que conviven con nosotros. ¿Mostrarán el rostro de los que destruirán las lapas y contaminarán las aguas en minerías a cielo abierto?
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La gente le atribuye la inseguridad que se vive a una pérdida de valores. Un estudio de Norman Solórzano, del IDESPO, trató de indagar en las percepciones de la convivencia y la seguridad de los costarricenses. En esa encuesta aparecen valores de dos modelos de sociedad en pugna: una visión de sociedad que se sustenta en valores solidarios y le apuesta a la vida en todas sus formas: salud para todos y todas, educación para todos y todas. Otro modelo pone como meta el éxito económico.

Aquí se le pregona a la gente que debe tener éxito económico, consumir mucho, pero no se enfatiza en los medios y las oportunidades que la sociedad reparte para alcanzarlo. Esta confrontación de dos visiones, acrecienta la inseguridad y hace que la gente perciba solo los aspectos individuales de la violencia y no sus causas más sociales.

De acuerdo con el IDESPO, no hay pérdida de valores, sino una contradicción que genera más inseguridad. Al leer este estudio, uno entiende por qué son los mismos que pregonan ese modelo económico los que hablan de “tolerancia cero” y propician más cárceles como solución contra el delito
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El crecimiento delictivo es un síntoma, algo anda mal detrás. Apostemos por la vida. El éxito de una sociedad es lograr niveles de bienestar más homogéneos, donde podamos vivir tranquilos. Para que nadie ande chingo, no debe haber niños pobres en Costa Rica, ni adolescentes sin oportunidades de estudio, ni mujeres jefas de hogar sin trabajo. La mejor política contra el crimen es una buena política social.



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Comentarios (1)
1 Jueves 26 de Noviembre de 2009 14:34
Ana Victoria Rodriguez
Es un sistema, mientras la democracia esté en manos de los que elegimos y les damos poder omnipotente para gobernar, mientras la participación, las decisiones ciudadanas sean de otros porque la ciudadanía eligió para que no tengamos que responsabilizarnos, serán otros los que decidan que nos morimos por pobres, por mujeres violentadas, por mujeres pobres sin acceso a recursos. No, no son políticas, son sistemas, el sistema no da más para un estado capitalista de carácter social y mientras las y los ticos pensemos en que son arreglos,me van a disculpar pero estamos fritas... y fritos..
Última actualización el Viernes 27 de Noviembre de 2009 21:43
 

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