Respuesta al señor Hidalgo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Jueves 05 de Agosto de 2010 13:51
Jaime Ordóñez


En su blog del Semanario El Financiero del pasado 2 de agosto,  el buen amigo don Juan Carlos Hidalgo  busca rebatir mi columna del diario La Extra llamada Irlanda, los milagros que no son milagros, publicada también el día 2 de agosto.

Tengo el mayor aprecio y respeto por don Juan Carlos y su trabajo académico e intelectual de la última década. En muchas ocasiones coincido con él,  sobre todo en  temas de libertad intelectual y política. Sin embargo, quizá  por la rapidez de su respuesta (publicada el mismo día de mi artículo), comete 5 errores de bulto en su argumentación:

1.- Un ataque ad-hominem. Empieza el señor Hidalgo con un ladino ataque ad-hominen, exactamente el mismo que alguna gente ha buscado utilizar en Costa Rica en los últimos años, diciendo que algunos  “catedráticos y expertos tributarios” andan promoviendo subir impuestos, tratando de descalificar a tales figuras académicas, entre las cuales amablemente me incluye. Mal arranque: ataca al mensajero y no al mensaje. Es como si yo cayera en la tentación de atacarlo a él por su puesto como Director para América Latina del CATO Institute, think tank que históricamente ha apoyado al Partido Republicano de los EEUU y su política económica; de casualidad el mismo partido que—durante los recientes gobiernos de los presidentes Bush, padre e hijo—dejó a  la economía estadounidense con la mayor deuda de toda su historia. Pero no. No me voy a ir por allí.  Nada más quisiera recordarle que no son los “catedráticos” o los “expertos tributarios” los que han pedido a Costa Rica una reforma tributaria en la última década.  Es el BID, el Banco Mundial y el propio Fondo Monetario Internacional (FMI). Le rogaría a don Juan Carlos leer con detenimiento algunas de las recomendaciones del FMI para Costa Rica en los últimos años.

2.- Irlanda aumentó impuestos. Se equivoca el señor Hidalgo al decir que Irlanda se desarrolló bajando impuestos. No es cierto. Don Juan Carlos insiste aquí en una equivocación básica, al igual que hace 6 años en el debate que tuvimos en las páginas de opinión de La Nación.  Irlanda bajó únicamente la tarifa del impuesto empresarial, aplicable sólo a las sociedades, fijándole entre el 12% y 15%.  Sin embargo, esto se compensó a través de dos medidas en las cuales introdujo un fuerte aumento: una tarifa progresiva alta  en el impuesto de renta a las personas físicas (tarifa marginal del 43%); y un aumento en el impuesto al valor agregado (IVA) hasta el 22%, el cual grava tanto bienes como servicios. La información anterior la puede constatar don Juan Carlos en cualquier manual comparado de sistemas tributarios. Globalmente,  Irlanda aumentó las tasas impositivas. Esto hizo que su carga tributaria ronde en las últimas dos décadas entre el 27% y el 35% del PIB, según el período en estudio, ciertamente más del doble que la de Centroamérica.

Además, hay algo fundamental:  Irlanda tiene un consolidado régimen de renta mundial, a diferencia de Costa Rica que posee un primitivo y tramposo régimen de renta territorial y el paralelo secreto bancario, con lo cual está en lista  negra de OMC por favorecer la opacidad y la evasión fiscal.  Desde luego, eso lo omite el señor Hidalgo.  Eso no se lo dice a los lectores de su blog.

3.- Equivocación con la Curva de Laffer. Con todo respeto, pienso que don Juan Carlos se equivoca también con Arthur Laffer.-  La Curva de Laffer opera para países  con cargas tributarias altas. Cuando Irlanda llegó al 35% del PIB,  el bajarla algunos puntos le generó crecimiento. En el caso de Centroamérica, las cargas tributarias fluctúan entre el 10% de Guatemala y el 13.5%  de Costa Rica.  La aplicación coyuntural de la Curva de Laffer a países con alta carga tributaria no supone que le sea aplicable a países con bajísima carga tributaria como los centroamericanos, mucho más cerca de la ínfima tasa de recaudación del África Sub-sahariana que la de los países de la OCDE. Pedirle a Guatemala (donde prácticamente no se pagan impuestos) que reduzca aún más la tasa es simplemente condenarla a la muerte, pues es un país donde el 65% de la población vive en condición de pobreza y donde la educación pública y la seguridad social no llegan al 70% de la población.

Arthur Laffer  ha sostenido que el aumento de la tarifa de los impuestos como mecanismo para aumentar la recaudación tiene sus límites. Es decir, llega un momento en que un aumento adicional de la tarifa tiene por efecto una disminución de la recaudación, sea porque el incentivo a evadir aumenta, sea porque sencillamente la gente decide no emprender actividades económicas gravables. En consecuencia, también es cierto que—traspasando ese límite—una disminución de la tarifa puede tener por efecto un aumento de la recaudación.Pero hay una cosa que no dice Arthur Laffer: que siempre que se baje la tarifa aumenta la recaudación.  Tal afirmación sería radicalmente absurda, pues entonces se recaudaría más con una tarifa del 1% que con una del 10%.  El argumento de Laffer es de carácter marginal: cuando se llega a una tarifa muy alta, podría convenir no  aumentarla o incluso rebajarla para incrementar la recaudación. Pero eso no aplica cuando se está ante tarifas muy bajas o medias, pues allí se mantiene el espacio para aumentar la recaudación a través de un aumento de tarifas.

4.- La estadística de la OCDE. Don Juan Carlos presenta un cuadro, preparado por él, con base en la información de la OCDE, que curiosamente contradice todo su argumento. Veamos: el cuadro resulta interesante en el sentido de que la experiencia irlandesa representa un buen ejercicio de prueba y error para llegar a la carga tributaria adecuada para obtener un buen crecimiento económico.  Por ejemplo, en una primera etapa del cuadro puede verse claramente que aumenta la carga tributaria y también el crecimiento económico.  Luego al llegar un nivel bastante alto (casi 35% del PIB), una reducción favorece el crecimiento económico (curva de Laffer en acción).  Pero lo que resulta incontestable es que aún en la etapa de mayor crecimiento económico la carga tributaria no baja del 27-28% del PIB, lo que resalta la naturaleza de condición necesaria aunque no suficiente de una carga tributaria significativa para sostener el proceso de desarrollo.  Según el argumento del señor Hidalgo, si Irlanda bajara su carga tributaria al nivel, por ejemplo, de la Costa Rica (menos de la mitad), tendría mayor crecimiento económico. Ello sería especulación sin fundamento alguno. Toda la evidencia empírica existente muestra lo contrario: que ningún país de crecimiento económico alto tiene cargas tributarias tan bajas como las de Costa Rica, Centroamérica o el África subsahariana.

5.- Quinto error: condición necesaria pero no suficiente. Se equivoca también don Juan Carlos al afirmar que yo he escrito en mi artículo que el único  factor para el desarrollo son los impuestos. Eso no lo afirmo en ningún momento. Le ruego que lo lea nuevamente.  En mi artículo menciono, en primer término, otros factores muy importantes: atracción de inversiones; seguridad jurídica; valor añadido a las exportaciones, etc.  En mi artículo expresamente indico la importancia de atracción de grandes empresas como INTEL y Microsofot. El problema es que don Juan Carlos no hace aquí la distinción lógica entre condición necesaria y suficiente, y condición necesaria, pero no suficiente.-  Las reformas tributarias son condición necesaria, pero no suficiente.  En forma simultánea, es necesario fortalecer el mercado e incentivar la producción; atraer inversiones; introducir valor a las exportaciones, etc. De eso no hay duda. Yo soy el primero en defender ese punto. Más aún (como lo he escrito recientemente en un libro publicado por el ICG, PNUD y la Fundación Adenauer) si no se garantiza, además, control y transparencia del gasto, planificación y presupuestación adecuada, no es conveniente aprobar impuestos. Las claves del desarrollo son varias y simultáneas, como ha escrito correctamente el empresario Arturo Pozuelo en un comentario.

Esta es mi respuesta a don Juan Carlos.  Y ni  si quiera voy a referirme a fondo al tema que arriba mencioné: el de renta mundial, y de porqué Costa Rica --con el primitivo régimen de renta territorial y el aberrante secreto bancario-- está en la ominosa lista negra de la OMC, por estar haciéndole trampa a todo el planeta. Y nuestros gobiernos y partidos políticos asociados no hacen nada al respecto, por los compromisos asumidos con algunos sectores financieros, con los grupos de juegos y casinos (y, sobre todo, con  la banca off-shore) que les financian sus campañas políticas. Pero ya lo discutiré con él dentro de otros seis años.

 



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Comentarios (4)
4 Viernes 06 de Agosto de 2010 01:50
Mauricio G.
Me parece que ambos se les quedo atrás que tambien se debe de pensar en ir más allá de disminuir o aumentar impuestos es saber recaudar, el Estado debe de ser como un rato y no como un elefante es en el tema fiscal, es decir saber que recaudar con pocos impuestos y no tener cientos para ver que recauda.... Flax tax, via moderna y con una carga del 25% al 28% podria funcionar
3 Jueves 05 de Agosto de 2010 17:18
Jorge C
(el blog de Hidalgo tiene las respuestas moderadas, por lo que no se si publicará este comentario)
Bueno, por fin Hidalgo acepta que es él el que comienza los ataques personales. Y eso solo demuestra su falta de argumentos. Tambien renueva su falta de argumentos acudir a lo mismo que dijo hace seis años. No estamos hablando ni de manzanas ni de naranjas. Estamos hablando de estilo de desarrollo y parece que Hidalgo solo tiene una cosa en mente: bajar impuestos.
Ojala fuera menos fundamentalista. Aprecio de todos modos su estilo de debate, aunque las pierda, las pelea. Saludos!
2 Jueves 05 de Agosto de 2010 16:21
Gerardo Fuentes
Jaime Ordóñez ha demostrado cómo Juan Carlos Hidalgo tuerce datos y saca conclusiones que ya tenía antes de ver los datos. A los fundamentalistas del mercado todo le servira para demostrar lo que de por sí opinan. Este debate esta cansado, llevan años dandole por el mismo lado.
Acá está la seguidilla del 2004, por si quieren leer cosas repetidas:
JO: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/julio/20/opinion2.html

JCH: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/julio/24/opinion7.html

JO: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/agosto/03/opinion3.html

JCH: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/agosto/17/opinion5.html

JO: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/agosto/25/opinion4.html

JCH: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2004/septiembre/16/opinion6.html
1 Jueves 05 de Agosto de 2010 16:16
Raul Fernandez
Es muy raro el caso de Juan Carlos Hidalgo. Pero no sorprende. Un tipo estudioso y nada tonto, pero utiliza sus estudios e inteligencia para intentar imponer o para convencer de ideologías nefastas para nuestros pueblos. Pero supongo que para eso le pagan, para bombardear desde washington a los paises de lo que creen es su patio trasero y si consiguen "local people" como él que les sea util pues ahi lo tendran.
Republicanos y Libertarios, habrán tenido alguna relación más allá en cuanto a lo económico en las elecciones? bueno, quizas.
Última actualización el Jueves 05 de Agosto de 2010 13:58
 

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