Confites chinos PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Martes 20 de Octubre de 2009 17:18
Edgar Espinoza

Gravita aún en el ambiente nacional la perversa duda de si, en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con China, medió algún confite de premio para alguien en particular de nuestro firmamento político. ¡Y es que con las cosas que se ven ahora, ya nadie confía ni en su propia sombra!


Amén de que se haya consumado o no esa “feria”, como también le llaman, la índole estratégica del acto y de sus protagonistas parecía ya albergar en sí misma el germen de la sospecha. Era inevitable: su prominencia y las gratificaciones oficiales inherentes a la histórica decisión daban pie a que anduviéramos con la paja tras la oreja.

 

Primero porque en estos tiempos de capitalismo salvaje con nuestro planeta confinado a casino mundial, los políticos no parecen gobernar por el más elemental bienestar de su pueblo sino por los falsos brillos del poder y, bueno, una sustanciosa cuenta en Suiza, entre otras confituras.

Luego, porque en medio del viejo pulso que libra contra Taiwán para quitarle adeptos, China, exquisita en el arte de la magia tras el biombo, parecía dispuesta a hacer lo que fuera con tal de atesorarnos en su ranking de aliados como la primera conquista en Centroamérica.

Y, por último, si a muy alto nivel político nacional se pudieron haber traficado influencias a favor de renombradas compañías europeas de telefonía y equipos médicos con tal de procurarse el “cariñito” de rigor, tal y como se ventila en nuestros tribunales de justicia, con algo tan inconmensurable como abrirle los brazos al dragón chino ¿cómo no aprovechar la ocasión?
Así las cosas, la mesa estaría servida para los invitados a la espléndida confitada. Todo lo que había que hacer era revestirla de un protocolo oficial con máscaras chinas y bullaranga tica para el definitivo “vénganos en tu reino”. El postre sería un Estadio Nacional nuevo de paquete con la bola (de cereza) al centro para acabar de deslumbrarnos.

Pero lo gordo, lo que se llama gordo, lo que quizá nunca nadie sabría y menos revelaría, bien podría haberse cocinado debajo de esa misma mesa a partir de la hipótesis de que los beneficios de semejante costo de oportunidad, tan trascendental para los intereses mundiales chinos, no podía ser todito, jamás, solo para el pueblo tico al que ni por la mente le pasaba el montaje de la dulce trama.

De confirmarse algún día esto, habría que reconocer, más allá de cualquier sutileza legal, moral o sacramental, que el confitazo fue una jugada, señores, de quitarse el sombrero, pues mientras al pueblote lo engolosinaban con el moderno estadio para sus mejengas, otros se quedaban con la gloria y la fortuna del golazo de media cancha.

Pero podemos estar tranquilos. Gracias a que nuestros máximos jerarcas de turno viven de lleno entregados a la paz del mundo, al amor a los pobres, a servir a su patria, a rezarle a la Negrita, a velar con celo por la naturaleza y a proclamar la transparencia ética urbi et orbi, todo lo supuesto aquí queda reducido a un cuento chino, pues, además, ¿quién se va a comer tantísimos millones en confites?
(Nota: Doble Filo puede ser leído, disfrutado, llorado o apaleado en Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )



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Comentarios (5)
5 Viernes 05 de Febrero de 2010 16:37
Mario Rojas
Aca el problema mas serio es la perdida de credibilidad en los politcos tradicionales que lo que menos piensan es en favorecer a nuestro pais sino que hacer sus propios negocios.Estos TLC siempre tienen sello personal y se alejan del pensmiento de Jhon f Kennedy que nos dijo No pienses en lo que el pais puede hacer por usted sino mas bien preguntese que puedo hacer yo por mi pais.
4 Jueves 17 de Diciembre de 2009 20:21
ricardo
por favor me gustaria saber como hacen confites con figuras adentro.
muchas gracias
ricardo
3 Domingo 29 de Noviembre de 2009 02:05
Maria Loria
Con todo respeto para todos los columnistas, haber si se pronuncian respecto a las campañas tan faltas de etica y agresivas que estan haciendo todos los candidatos sobre todo los chuchingas, los de las O.
Se nota contundente el machismo y lo poco etico de caballero, bueno si todavia se le podra mensionar esa palabra porque me dejan una gran duda.
Gracias
2 Jueves 26 de Noviembre de 2009 19:10
R. Mora
Gracias don Edgar, nos hacía falta una lectura amena, critica y directa como la suya.
1 Jueves 19 de Noviembre de 2009 18:20
Luis Diego Marín Schumacher
Es un gusto volver a leer sus columnas.
En estos tiempos complicados, hacen mucha falta periodistas sinceros y directos como usted.

Saludos.
Última actualización el Sábado 28 de Noviembre de 2009 12:30
 

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