| Un cambio de talante |
|
|
|
| Escrito por Redacción |
| Jueves 13 de Mayo de 2010 04:44 |
Juan Manuel Villasuso
En política, como en casi todas las esferas de la vida, las formas son tan importantes como el fondo. La necesidad de dialogar y de negociar son elementos esenciales de la democracia y demanda actitudes de respeto hacia todos los interlocutores. Es por eso que el talante tiene una especial y singular importancia en la vida política de los pueblos.
Este traspaso del solio presidencial posiblemente no significará un cambio en las políticas públicas que tienen que ver con un modelo de crecimiento basado en la apertura de los mercados, la competitividad internacional y la atracción de inversión extranjera. Confiamos, sin embargo, en que el nuevo gobierno acompañe esa estrategia, henchido del mismo interés y voluntad, con mecanismos de distribución del ingreso y programas sociales sustentados en principios de solidaridad y equidad. En lo que si pareciera que se va a producir un cambio notable, un giro de 180 grados, es en el talante y en la forma de hacer política que se vislumbra en Zapote. Tal vez por la víspera podamos sacar el día. Primero fueron los gestos. La visita de la presidenta electa a los candidatos derrotados en las elecciones y a las organizaciones sociales de todos los colores y vocaciones. El sábado pasado fueron las palabras pronunciadas en el discurso de investidura. Esto fue lo dicho textualmente: “Costa Rica es la patria que compartimos y nuestro hogar común. En esta casa que nos abriga, nadie debe pretender el monopolio de la verdad. Constituye, más bien, un imperativo ético escuchar, poner oído atento y deliberar. Esta premisa orientará la acción de mi gobierno. Guiado por ella, abriré las puertas a todas y todos los costarricenses; no sólo a los partidos políticos y a los gremios sociales o empresariales, sino también a los ciudadanos que a menudo nadie representa. Mi gobierno se esforzará en ser de todas y de todos, en procura siempre del bien común, con respeto y mente abierta”.
|



El talante es el modo o manera en que se hacen las cosas. Tiene que ver con la disposición individual respecto a las tareas que se acometen y al trato que se brinda a las personas con las que nos relacionamos.
En la conformación del talante influye la voluntad y el deseo; y refleja la valoración que hacemos de los otros seres humanos. Es por eso que constituye una medida del alma de cada uno.







el artículo titulado: "Nos quitan el oro a cambio de espejismos… con la privatización de los puertos de Limón - Moín". Allí hacemos revelaciones gravísimas sobre la forma en que se ha venido y se seguirá administrando los bienes estatales. Muchas Gracias por contribuir al fomento de la conciencia cívica nacional.