| Tiempo de héroes |
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| Escrito por Redacción |
| Martes 28 de Septiembre de 2010 06:08 |
Juan Manuel Villasuso
En la historia costarricense existen hitos significativos que han ido definiendo nuestro devenir como país y como sociedad. Son eventos memorables que si no hubiesen ocurrido, o si el desenlace hubiera sido otro, habrían gestado una Costa Rica distinta a la que actualmente tenemos. Algunos de esos episodios fueron de naturaleza militar: el derrocamiento de Morazán en 1842 cuando Antonio Pinto frustró de manera definitiva los intentos por crear la República Federal de Centroamérica y consolidó la soberanía de Estado costarricense; la Guerra Patria de 1856 con Juan Santamaría como soldado emblemático y Juan Rafael Mora, don Juanito, como estadista visionario que nos alejó del “destino manifiesto”; y la Revolución de 1948, con José Figueres, caudillo indiscutible que proclamó la guerra contra la mala fe y la pobreza. Otros hechos heroicos en nuestra historia han estado sustentados en el respeto a los derechos humanos, la equidad y la civilidad; y constituyen trances ejemplares en la construcción de la Costa Rica democrática y solidaria que pervive en nuestro imaginario colectivo: la educación gratuita y obligatoria, las Garantías Sociales, y la Neutralidad activa, perpetua y no armada, por citar unos pocos. A cada uno de esos episodios se asocian nombres eminentes de ciudadanos comunes, maestros, intelectuales y políticos que habitan en nuestros anales historiográficos.
Nuestros héroes reflejan el sentir de la nación en ámbitos concretos. Son modelo de conducta y referente colectivo en dimensiones específicas. No son paradigmas que reúnen todas las virtudes y bondades universales. Pretender semejante perfección sería una ficción, negaría la naturaleza humana y pecaría de soberbia e ignorancia. Estos son tiempos de héroes. Frente al cambio epocal que pone en peligro nuestra identidad como sociedad, necesitamos de ciudadanos que estén dispuestos a dar lo mejor de sí para defender los ideales nacionales y para seguir construyendo un camino propio, “una vía costarricense” que conjugue la libertad democrática con el bienestar económico, la equidad solidaria y el desarrollo social, político y cultural.
Honrar a nuestros próceres, sin mezquindades ni dobleces, es una forma noble y digna de fortalecer nuestra identidad y de recobrar el vigor necesario para mirar el futuro con optimismo, aunque nos agobien inercias y nos acechen amenazas que ponen a prueba el alma nacional. ¡Enhorabuena! Juanito Mora, Héroe y Libertador. Agregue su comentario |
| Última actualización el Viernes 01 de Octubre de 2010 06:10 |



La existencia de héroes significa, para los pueblos y las naciones, el reconocimiento de que hay actos, eventos y procesos que se han inscrito de manera indeleble y trascendente en su historia. Y en esos episodios están presentes los seres humanos que fueron sus protagonistas.






