| La huelga bananera de 1934 |
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| Escrito por Redacción |
| Miércoles 09 de Septiembre de 2009 01:50 |
Alberto Cañas
El tercer periódico importante, La Prensa Libre, propiedad de José Borrasé y dirigido por el periodista español Fernando Palau, actuó con más cautela, y en alguna forma se hizo sospechoso ante los ojos de algunos, de apoyar la huelga. Por cierto que todo esto provocó un rompimiento feroz entre los co-propietarios de La Tribuna. Ulate, que simpatizó con los huelguistas le vendió su parte a Pinaud y con el producto de la venta compró Diario de Costa Rica, que a partir del 1 de enero de 1935 pasó a ser propiedad exclusiva suya, y así se inicia otro capítulo de la historia de Costa Rica. No conozco, aunque me dicen que existe, una historia detallada de la huelga bananera, pero de las versiones que conozco, creo poder extraer una idea general de cómo se desarrolló. Don Ricardo Jiménez no comía cuento. Y envió a su Ministro de Gobernación, un ingeniero cartaginés de toda su confianza, don Santos León Herrera, a inspeccionar las zonas afectadas. El ingeniero León informó al Presidente que allí había paz y tranquilidad, que las barbaridades que autoridades y prensa estaban atribuyendo a los huelguistas eran totalmente falsas. El Presidente convocó entonces al jefe del Partido Comunista y al gerente de la Bananera a negociar en la Casa Presidencial. El gerente no concurrió, alegando que de Boston no lo habían autorizado. El resultado fue que el pliego de peticiones de los huelguistas: casas para los peones en lugar de barracas, suero antiofídico y atención médica en las fincas, pago de los salarios en dinero efectivo y no con boletos sólo canjeables en comisariatos de la compañía, fue acogido en un Decreto presidencial como un conjunto de obligaciones patronales. La huelga terminó con la victoria de los huelguistas, y la historia bananera de Costa Rica dio un vuelco. Claro, hubo dificultades y obstáculos posteriores, pero esa es, en líneas generales, la historia. El grupo teatral que dirigía Luis Carlos Vásquez elaboró sobre este tema una notable pieza dramática que se estrenó allá por los años 70 del siglo pasado y que no se publicó. Por este medio insto a Vásquez, en nombre de la editorial de la UNED, a que la haga llegar a esa editorial donde gustosamente me empeñaré en que la incluyamos en la colección teatral de la editorial, como una obra que yo reputo de necesaria. |
| Última actualización el Miércoles 10 de Febrero de 2010 17:16 |



Seis meses después del fraude electoral en Limón, los peones de la bananera se declararon en huelga, la huelga más famosa de la historia patria bajo el liderazgo del dirigente comunista y todavía no escritor Carlos Luis Fallas. La conmoción fue enorme. La prensa se enardeció. De los dos grandes diarios matutinos, Diario de Costa Rica aparecía como propiedad de Fernando Castro Cervantes, conocido públicamente como un paniaguado de la bananera, y por supuesto se lanzó contra la huelga; La Tribuna era propiedad de dos periodistas: Otilio Ulate y José María Pinaud, pero Ulate la tenía bastante abandonada por haber sido elegido diputado en febrero, y el señor Pinaud, de ideas ultraconservadoras, la inclinó abiertamente contra los huelguistas. Ambos matutinos se hicieron eco de las barbaridades que se atribuían a las huelguistas: asaltos, robos, quien sabe si asesinatos, desórdenes de toda clase, y esas cosas las reportaban religiosamente al gobierno como ciertas las autoridades de Limón.







debemos recordar lo emseñado por la historia y las luchas de nuestros antepasados, debemos pensar y saber quienes somos o de lo contrario seremos apenas como monos.
no nos debemos dejar domesticar, debemos luchar por no perder nuestra humanidad.
actualmente se refleja una triste realidad, para muchas empresas los colaboradores son reducidos a simples empleados reconocidos como un numero. y cuando hay crisis simplemente se les despide irrespetando su derecho a una vida plena, feliz y de tranquilidad; olvidando que son las personas las que le otrogan valor a las actividades desarrolladas, sin su colaboracion no serian nada.
debemos luchar contra el liberalismo sin control, tal como quieren proponer algunos presidentes, donde el beneficiado es quien tiene el dinero y sin querer dar oportunidad de crecimiento a los demas; debe darse un crecimiento en pro de la igualdad y no uno donde sea facil identificar al rico que se hace mas rico y al pobre que la tiene que pellejear mas duro cada dia.