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Vacuna AH1N1, el negocio de la década. |
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Escrito por Romuald Villeplane
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Domingo 31 de Enero de 2010 20:58 |
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Existen muchos estudios y libros publicados por médicos especialistas que critican drásticamente el uso de muchas de las vacunas comunes, mostrando estadísticas científicas que estarían demostrando, no solo lo innecesario de su empleo masivo, sino también su posible relación con la aparición posterior de muchos de los desórdenes biológicos y enfermedades físicas y mentales que sufre el hombre moderno.
Obviamente, desde los más modernos centros de investigación, hasta la tinta de la impresión de los libros de las universidades, son sufragados y patrocinados por empresas multimillonarias que producen estas vacunas.
Su fuerza para convencer estudiantes y futuros médicos, es sin duda poderosísima e incontrolable.
Por su lado, los estudios de laboratorios que conllevan a convencer sobre el uso de sus “infalibles” dosis, son adecuadamente encorsetados, como para no permitir que se abra ningún portillo de duda o de rebeldía científica. El antídoto contra cualquier ápice de disidencia es tan simple como barato: cancelación arbitraria del presupuesto o eliminación de aquellos capítulos discordantes.
Así se minimiza convenientemente, cualquier idea “contraria al negocio”, quedando las mismas, solo en manos de una escaso grupo y con un limitado presupuesto propio.
Ahora, si bien el uso indiscriminado de vacunas corrientes, posee grandes detractores en el ambiente científico internacional, la promoción a favor de la vacunación contra la AH1N1, es estadísticamente el colmo del absurdo y no deja se ser un abuso, que se ejerce, gracias al miedo y la credulidad de las mayorías, y a la presencia de los intermediarios oportunistas de turno, que encuentran en esto, un variado menú de intereses publicitarios, políticos y por supuesto, económicos.
Sería bueno que el posible usuario conforme su propio criterio, informándose abundantemente a través de las voces de uno y otro lado. Muy especialmente de aquellas fuentes que no participen del festín o que no sean simples repetidores de aquellos que sí piensan y arman los libretos originales.
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