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Sobre Panenza y la vacunación contra H1N1. |
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Escrito por Gustavo Lazo Páez
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Martes 26 de Enero de 2010 21:54 |
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Desafortunadamente en los últimos años hemos observado el surgimiento de grupos anti vacunas, que basados en la manipulación a conveniencia de información científica, y en el desconocimiento sobre la elaboración y aplicaciones clínicas de muchos productos biológicos, generan mensajes alarmistas, carentes de fundamento científico, que podrían amenazar a lectores que inocentemente aceptan como válidas, las aberraciones que algunos "profesionales de la salud" colocan como consejos en los medios de comunicación.
Los preservantes como el timerosal son, al día de hoy indispensables para la conservación de vacunas, en términos de que previenen desastres históricamente documentados en la literatura médica, relacionados a la contaminación de vacunas por crecimiento bacteriano. Durante muchos años, y basados en suposiciones teóricas se ha intentado relacionar al timerosal con enfermedades neurológicas como el autismo, sin embargo, al día de hoy sólo hemos logrado acumular evidencia que demuestra su seguridad cuando se utiliza en concentraciones adecuadas y según estándares de calidad, que la misma OMS ha fijado para tranquilidad de la población mundial.
Asociar timerosal en vacunas con autismo es una afirmación carente de evidencia, cercana a la suposición, y en el contexto de una pandemia que definitivamente MATA gran cantidad de seres humanos alrededor del mundo, me parece poco correcto crear pánico antivacunas proponiendo ideas falsas hacia estos productos biológicos sin estudiarlos a profundidad. Los prospectos de medicamentos demuestran que ningún medicamento, vacuna o no, es 100% efectivo ni 100% seguro, y que la utilización debe basarse en el balance riesgo-beneficio. Señores, las vacunas han salvado más vidas que la penicilina, la cual por cierto podría matar a una persona por anafilaxia, siendo aún muy útil en gran cantidad de aplicaciones clínicas. Ruego a quienes tengan inquietudes relacionadas a vacunas aclararlas con personas capacitadas y de gran experiencia en el tema como Infectólogos o Inmunólogos. Nuestro país tiene los mejores índices de salud de la región gracias a personas que fortalecen la salud pública, no que la retan. Por cierto, la vacunación infantil es un derecho del niño y negársela ha sido aceptado por la convención internacional de los derechos del niño como una forma de agresión, por lo tanto, el adulto que no se quiera vacunar, no lo haga, pero asuma la responsabilidad de matar por contagio a las personas vulnerables que le rodean...Gracias
G. Lazo Páez, Pediatra especialista en Inmunología Clínica.
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