| De ratas y ratoncillos |
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| Escrito por Redacción |
| Martes 29 de Junio de 2010 12:46 |
Gerardo Trejos Salas*
Dejo de lado las afirmaciones sobre los restaurantes chinos. A ellos les corresponde defenderse. En cambio, contradigo las expresiones del legislador Fishman sobre el cierre por razones sanitarias de los referidos despachos. En los últimos años he frecuentado, para visitar amigos, esas oficinas instaladas en lo que décadas atrás fue el Colegio de Sión. Su estado es verdaderamente lamentable. Doy fe que en muchas ocasiones vi circular ahí ratas de considerable tamaño y no los ratoncillos que suelen frecuentar, algunas veces, los concurridos restaurantes chinos. Como no les temo a las ratas, la presencia de esos desagradables roedores no me causó gran impresión. Me ha impresionado, en cambio, la presencia en la Asamblea Legislativa de treinta y cinco ratoncillos, aparentemente inofensivos, que osaron intentar extraer de nuestros bolsillos una suma muy superior a los ¢1.500 millones anuales (enorme y rico queso). Los ratoncillos están querellados en el Ministerio Público, por violación al artículo 40 de la Ley de Enriquecimiento Ilícito, en su modalidad de tentativa, que castiga con uno a ocho años de prisión a quien legislare (o intentare legislar) en beneficio propio. Los ciudadanos de este país estamos a la espera de lo que decida el señor Francisco Dall’Anese, Fiscal General de la República, sobre la querella presentada al Ministerio por este delito. Tengamos paciencia. Esperemos. La firmeza contra la delincuencia que proclamaron con voces estridentes en la reciente campaña electoral muchos de los políticos nacionales –incluida la Presidenta de la República, señora Chinchilla de Rico– ¿es solo contra los ladronzuelos que se apropian ilícitamente de teléfonos celulares, contra los autores de “bajonazos”, contra los violadores de ancianas de sesenta y tres años, o incluye también a los delincuentes de cuello blanco? Agregue su comentario
Comentarios (1)
Fino!
1
Miércoles 07 de Julio de 2010 14:49
Guillermo
Esta fino...
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Me han sorprendido las declaraciones del diputado Luis Fishman Zonzinski, lamentando que la Ministra de Salud haya ordenado el desalojo de las oficinas de los señores diputados,
diputadas y colaboradores instalados en el llamado “Edificio del Sión”. Afirmó el señor diputado que, a su juicio, le parece bien que clausuren restaurantes chinos –donde afirma se encuentran con frecuencia pelos, cucarachas y ratoncitos– por razones de salud, pero no a las oficinas de miembros y personal administrativo de la Asamblea Legislativa.






