| PANENZA y la vacunación contra la AH1N1 en Costa Rica |
|
|
|
| Escrito por Redacción |
| Martes 12 de Enero de 2010 13:27 |
Agustín Páez Montalbán (*)
La negociación implicó, según la Sra. Ministra de Salud, un contrato, de contenido desconocido, entre esas organizaciones y los productores de vacunas. Nuestro país hizo la compra, a través de la CCSS, de 1.800.000 dosis a $7,5 por dosis, al Fondo Rotatorio de la OPS, sin que se conozcan detalles de esta transacción. No existe, según las autoridades de la CCSS, convenio oficial entre esa institución y el Fondo Rotario mencionado, y se ignoran las condiciones que determinaron el precio. No se conoce tampoco cómo decidió la OMS-OPS que esa era la vacuna que se le iba a vender a Costa Rica, entre los múltiples oferentes existentes y previamente precalificados por esos entes regulatorios. Los ciudadanos de Costa Rica, antes de tomar la decisión de vacunarse o no contra la AH1N12009, deberíamos conocer en detalle las advertencias y recomendaciones contenidas en los insertos e instructivos suministrados por la empresa, para formar criterio sobre el tema en forma oportuna, completa y veraz. Dado que esta premisa podría no cumplirse, les comento algunos de los contenidos de estos documentos. La presentación multidosis, la que se va a usar en Costa Rica, contiene altísimas cantidades de Timerosal, un preservante asociado a defectos neurológicos y al autismo. Esta asociación ha motivado ya acciones legales en España y los Estados Unidos. La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), desde los años 1999 y 2000, ha hecho esfuerzos, junto con la Asociación Norteamericana de Pediatría, para eliminar el Timerosal de todas las vacunas. En los Estados Unidos no se aplican vacunas que contengan Timerosal a mujeres embarazadas o niños menores de 6 años. Debido a la prisa con que se aprobaron estas vacunas, se desconoce si previenen o no la influenza AH1N12009. La agencia reguladora francesa AFSSAPS, que le dio la aprobación en ese país, lo hizo a pesar de afirmar que: “…Los estudios sobre la eficacia de esta vacuna (PANENZA), para prevenir la infección por el virus AH1N1, todavía no han sido hechos.” PANENZA podría dar, raramente, efectos secundarios severos, particularmente algunos relacionados con el sistema nervioso, como la parálisis llamada Síndrome de Guillan-Barré. Como es una vacuna que no ha sido usada previamente en seres humanos, la frecuencia con que pueden ocurrir estos eventos se desconoce. Esta vacuna puede dar en la sangre de los vacunados reacciones falsas positivas para sida o hepatitis C. Debemos recordar que a la inmensa mayoría de las personas a las que se les ofrezca la vacuna serán personas sanas, que la AH1N12009 es más benigna que las gripes de todos los años, y que no habrá consentimiento informado ni documento que responsabilice a los productores de esta vacuna, ni a la OMS-OPS, si hubiera efectos secundarios atribuibles a la vacuna. Usted no está obligado a vacunarse. Exija información de primera mano, completa y veraz. Lea los instructivos de este producto antes de vacunarse. No decida con base en el miedo. *Médico. Antes de tomar la decisión de vacunarse o no contra la gripe AH1N12009, deberíamos conocer las advertencias contenidas en los instructivos de la empresa |



Este es el nombre de la vacuna de Sanofi-Pasteur con la que se piensa inmunizar
a la población costarricense contra la influenza AH1N12009. Viene en presentación multidosis, para 10 aplicaciones. Este producto no es el escogido por las autoridades sanitarias del país, sino el que decidieron enviar a Costa Rica la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).







Este es el resultado de las campañas de miedo de las grandes transnacionales, que lucran con pandemias inventadas cuando están en riesgo de caer en la quiebra.
Obviamente, desde los más modernos centros de investigación, hasta la tinta de la impresión de los libros de las universidades, son sufragados y patrocinados por empresas multimillonarias que producen estas vacunas.
Su fuerza para convencer estudiantes y futuros médicos, es sin duda poderosísima e incontrolable.
Por su lado, los estudios de laboratorios que conllevan a convencer sobre el uso de sus “infalibles” dosis, son adecuadamente encorsetados, como para no permitir que se abra ningún portillo de duda o de rebeldía científica. El antídoto contra cualquier ápice de disidencia es tan simple como barato: cancelación arbitraria del presupuesto o eliminación de aquellos capítulos discordantes.
Así se minimiza convenientemente, cualquier idea “contraria al negocio”, quedando las mismas, solo en manos de una escaso grupo y con un limitado presupuesto propio.
Ahora, si bien el uso indiscriminado de vacunas corrientes, posee grandes detractores en el ambiente científico internacional, la promoción a favor de la vacunación contra la AH1N1, es estadísticamente el colmo del absurdo y no deja se ser un abuso, que se ejerce, gracias al miedo y la credulidad de las mayorías, y a la presencia de los intermediarios oportunistas de turno, que encuentran en esto, un variado menú de intereses publicitarios, políticos y por supuesto, económicos.
Sería bueno que el posible usuario conforme su propio criterio, informándose abundantemente a través de las voces de uno y otro lado. Muy especialmente de aquellas fuentes que no participen del festín o que no sean simples repetidores de aquellos que sí piensan y arman los libretos originales.
cualquier gripe puede matar cuando se complica con enfermedades como el cáncer, diabetes y otras.
nadie nos puede obligar, no vivimos en un país musulman ni comunista, PUEBLO ABRA LOS OJOS...
Los preservantes como el timerosal son, al día de hoy indispensables para la conservación de vacunas, en términos de que previenen desastres históricamente documentados en la literatura médica, relacionados a la contaminación de vacunas por crecimiento bacteriano. Durante muchos años, y basados en suposiciones teóricas se ha intentado relacionar al timerosal con enfermedades neurológicas como el autismo, sin embargo, al día de hoy sólo hemos logrado acumular evidencia que demuestra su seguridad cuando se utiliza en concentraciones adecuadas y según estándares de calidad, que la misma OMS ha fijado para tranquilidad de la población mundial.
Asociar timerosal en vacunas con autismo es una afirmación carente de evidencia, cercana a la suposición, y en el contexto de una pandemia que definitivamente MATA gran cantidad de seres humanos alrededor del mundo, me parece poco correcto crear pánico antivacunas proponiendo ideas falsas hacia estos productos biológicos sin estudiarlos a profundidad. Los prospectos de medicamentos demuestran que ningún medicamento, vacuna o no, es 100% efectivo ni 100% seguro, y que la utilización debe basarse en el balance riesgo-beneficio. Señores, las vacunas han salvado más vidas que la penicilina, la cual por cierto podría matar a una persona por anafilaxia, siendo aún muy útil en gran cantidad de aplicaciones clínicas. Ruego a quienes tengan inquietudes relacionadas a vacunas aclararlas con personas capacitadas y de gran experiencia en el tema como Infectólogos o Inmunólogos. Nuestro país tiene los mejores índices de salud de la región gracias a personas que fortalecen la salud pública, no que la retan. Por cierto, la vacunación infantil es un derecho del niño y negársela ha sido aceptado por la convención internacional de los derechos del niño como una forma de agresión, por lo tanto, el adulto que no se quiera vacunar, no lo haga, pero asuma la responsabilidad de matar por contagio a las personas vulnerables que le rodean...Gracias
G. Lazo Páez, Pediatra especialista en Inmunología Clínica.
Y como es eso que van a utilizar a la policía para obligarme? Es eso legal? Existe alguna ley que me permita no vacunarme? Y mi derecho a escoger?
Puedo argumentar que mi religión no me permite vacunarme? (Lo digo en broma, aunque si hay religiones que prohiben la vacunación).
Me encontré este otro artículo en la web que puede ser útil:
* http://vidasostenible.lacoctelera.net/post/2009/06/14/razones-peso-decir-a-vacunas
Gracias por el dato al Dr. Páez.
Julio Humphreys V. Salubrista