A los hermanos y hermanas de las comunidades indígenas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Redacción   
Martes 24 de Agosto de 2010 18:16
Firmantes*

La Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión, de la Universidad Nacional (UNA), es un equipo de trabajo comprometido con la defensa de la vida, la paz, la justicia y la integridad de la creación. Como tal:
Creemos que la lucha emprendida por muchos de ustedes -hace ya 16 años- por la aprobación de la Ley de Autonomía de los Pueblos Indígenas debe ser una lucha de todos los y las costarricenses.

Nos duele la violencia y la exclusión de las que ustedes han sido víctimas por parte de quienes colonizaron y siguen colonizando sus tierras, sus espacios, sus lenguas, su pasado, su presente y su futuro.

Admiramos la resistencia tenaz que por más de quinientos años han mantenido en medio de condiciones sumamente adversas. Reconocemos el derecho que tienen a luchar por revertir los procesos colonizadores, a recuperar su historia, sus espacios, sus dioses, sus lenguas.

Agradecemos, de todas las comunidades indígenas de Costa Rica,  el testimonio de respeto a la Madre Tierra, de aprecio a la vida,  de comunión fraterna, de esperanza y de lucha por el reconocimiento de sus derechos.

Pedimos perdón por las asimetrías que hemos cultivado, por haber absolutizado nuestros dioses, nuestros saberes, nuestras formas de administrar los tiempos y los espacios, y por haber deslegitimado las sabidurías y espiritualidades de los pueblos originarios de Costa Rica. Nos indigna la incapacidad de nuestros políticos para reconocer los derechos de los pueblos indígenas de Costa Rica, y su terquedad en poner los intereses del gran capital por encima de los intereses de las personas. Estamos seguros de que tras la voluntad de negar la autonomía de los pueblos indígenas está la misma voluntad que busca concesionar los servicios portuarios de Moín y Limón, que se resiste a detener el proyecto minero de Crucitas, que privatiza la telefonía y la electricidad: La voluntad de quienes quieren poner la naturaleza y las instituciones del Estado al servicio de capital privado.

Nosotros, en la Escuela Ecuménica, apoyamos plenamente la causa de la promulgación de una ley que garantice la autonomía de los pueblos indígenas de Costa Rica, y exigimos el cumplimiento del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y de la Convención Internacional para la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial, de los cuales nuestro país es signatario.

Repudiamos los actos vergonzosos ocurridos en la Asamblea Legislativa el pasado 10 de agosto contra un grupo de hermanos y hermanas indígenas.

Exigimos de la Asamblea Legislativa legislar a favor de la población indígena de este país, y acabar así con la vergonzosa política de exclusión y discriminación que ha marcado la historia de Costa Rica.

Llamamos al pueblo costarricense, a las personas creyentes en Dios de cualquier denominación y expresión religiosa y a todas las personas de buena voluntad para que se interesen por conocer, difundir y apoyar la noble causa de la autonomía de los pueblos indígenas.

A las comunidades indígenas costarricenses les ofrecemos nuestra solidaridad y nuestra disponibilidad para hacer nuestra –desde la Universidad Nacional- sus justas luchas.


*Victorio Araya (director), Víctor Madrigal,
Francisco Mena, Mario Méndez y otros miembros que suscriben este documento. Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión.



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Comentarios (2)
2 Viernes 03 de Septiembre de 2010 16:18
Gustavo Cabrera
Una de las causas del racismo es la Ignorancia, que produce el miedo a lo distinto, al cambio a la convivencia en la diversidad, lo que provoca la reacción violenta, aplastante, destructiva del "0tro", antes que aceptarlo y compartir su diferencia. También el miedo erróneo (inseguridades y complejos de inferioridad) al creer que es"otro" (esa otroridad) o ese distinto, puede tener cosas mejores ó de mayor aporte que las que yo he mantenido como exactas y absolutas, lo que paraliza el pensamiento y el deseo de investigar y conocer más, llevando a la salida de la invisibilizacíón ó la desaparición de ese "otro" que se convierte en un adversario ó enemigo, invocando hasta Dios, la Patria, el desarrollo ó interés nacional ( de mayorías ) y los más altos valores para justificar la discriminación y el racismo, ya declarados delitos de lesa humnidad.
Me uno en todo a la Declaración de la Escuela de Ciencias Ecuménicas y más aún a la Solicitud de Perdón ya ahí se hace, ante los Pueblos Indígenas de Costs Rica.
1 Miércoles 25 de Agosto de 2010 16:29
Blancanieves
Este pronunciamiento es un excelente ejemplo que demuestra que este pueblo dormido quiere despertar!!!!! Ojalá no sea un bostezo trasnochado sino una señal de que ya no queremos seguir usando esa ropa de mediocridad que muy consecutivamente los ticos hemos insistido en usar!!!